Curso de Discernimiento Vocacional

Pastor Bone, fac nos bonos pastores

El Curso de Discernimiento Vocacional (CDV) es un tiempo de orientación y formación humana, cristiana, intelectual y espiritual que pueden realizar aquellos jóvenes que han descubierto su vocación sacerdotal o se la están planteando, y que precede a la formación específica de los candidatos al sacerdocio.

Objetivo general

Ayudar a los jóvenes que creen sentir una posible llamada de Dios al sacerdocio, a encontrar criterios y pistas para discernir, alentar y estimular su vocación, a través de encuentros de oración, formación, acompañamiento espiritual, testimonios y convivencia compartida con otros que viven la misma situación existencial.

Dinámica

  • Encuentros mensuales de un fin de semana, centrados en la vocación sacerdotal y acompañados por el equipo de formadores del Seminario de Málaga.
  • Los participantes se comprometen a llevar un plan de vida de oración, sacramentos, cumplimiento del deber, estudio orante de los materiales y textos bíblicos que se les proponen y a tener charlas de discernimiento vocacional con alguno de los formadores del Seminario.
  • Realizar retiros vocacionales y la posibilidad voluntaria de asistir a algunos de los retiros programados para los seminaristas.
  • Participar en convivencias, encuentros, oraciones vocacionales, etc. junto con los seminaristas, según el calendario que se establezca.
  • Tener algunas entrevistas, previas o durante el proceso, con el Equipo de Psicólogos del Seminario.
  • Coordinación de la Experiencia con los párrocos, sacerdotes, responsables de movimientos, comunidades, hermandades, etc. a los que pertenezcan (informes, consultas, seguimiento, etc.)
  • Deben hacer durante este año, si es posible y no los tuvieran, los estudios civiles que se exigen para iniciar la formación docente en el Seminario.

«Virgen Santísima, que sin dudar te has ofrecido al Omnipotente para la actuación de su designio de salvación, infunde confianza en el corazón de los jóvenes para que haya siempre pastores celosos, que guíen al pueblo cristiano por el camino de la vida, y a almas consagradas que sepan testimoniar en la castidad, en la pobreza y en la obediencia, la presencia liberadora de tu Hijo resucitado»

San Juan Pablo II