Tres nuevos diáconos para nuestra diócesis
El sábado fue un día de gran alegría en nuestra diócesis, pues tres hermanos de nuestro seminario fueron ordenados diáconos. Es una buenísima noticia para la Iglesia, que de nuevo ve como algunos de sus jóvenes dicen que sí a Dios, y se entregan a Él con fe, valentía e ilusión.








Antonio, José Francisco y José Ignacio, recibieron por la imposición de manos de nuestro Obispo, don Jesús Catalá, el diaconado. En esta nueva etapa de su vida seguirán, como hasta ahora, al servicio del Señor y de la Iglesia, pero ya como clérigos, ayudando en el altar, proclamando la palabra y siendo servidores de todos nosotros.








El sábado, a través del testimonio de nuestros nuevos diáconos, fuimos testigos privilegiados de la alegría que supone ser fiel a la vocación a la que Dios nos llama. Ojalá que, como ellos, haya más jóvenes en nuestra diócesis dispuestos a seguir al Maestro a través del ministerio sacerdotal. Ya lo dijo el Señor: “La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies” (Lc 10, 2). Han pasado más de dos mil años y esta afirmación no ha perdido un ápice de actualidad: las almas necesitadas de Dios no hacen más que crecer en número.
Antonio, José Francisco y José Ignacio tienen ahora por delante un curso de aprendizaje en las parroquias en las que han sido destinados, hasta que finalmente reciban el orden sacerdotal. Rezamos por ellos y su nuevo ministerio, dando muchas gracias a Dios por su entrega.




